El Kabuki es el símbolo por excelencia de las artes escénicas tradicionales de Japón. Un “arte total” que combina música, danza y actuación, con más de 400 años de historia. En este artículo, dirigido a quienes piensan “me interesa, pero parece complicado”, desglosamos su historia, puntos clave para su disfrute y su profundo encanto de una forma accesible.
- El Origen del Kabuki: Pasión y Rebeldía de Izumo no Okuni
- La Estética de los “Onnagata”: Hombres que Trascienden la Feminidad
- Aragoto vs. Wagoto: La Intensidad de Edo frente a la Elegancia de Kioto
- Kumadori: El Maquillaje que Revela el Alma del Personaje
- Momentos Clímax: El Poder del “Mie” y la Pasarela “Hanamichi”
- Alta Tecnología del Siglo XVIII: Los Ingeniosos Trucos del Escenario
- La Magia Sonora: Cómo los Tambores Pintan Paisajes
- Ukiyo-e y “Merchandising”: El Fenómeno Fan en la Era Edo y Dónde Aprender Más
- Gastronomía Teatral: El Bento Makunouchi y Delicias de Kabukiza
- Dónde Ver Kabuki en 2026 y Cómo Elegir el Mejor Asiento
- Estrategia para Elegir Asiento en el Kabukiza
- Kit de Supervivencia para el Kabuki
El Origen del Kabuki: Pasión y Rebeldía de Izumo no Okuni

Kurofune, CC BY 4.0 <https://creativecommons.org/licenses/by/4.0>, via Wikimedia Commons
Empecemos por la historia. El Kabuki tiene su origen a principios del siglo XVII en Kioto, con el “baile Kabuki” presentado por una artista llamada Izumo no Okuni. Se dice que ganó popularidad gracias a su belleza transgresora, bailando con disfraces masculinos y vestimentas llamativas.
La palabra “Kabuki” proviene del verbo “Kabuku”, que significa “comportarse de manera extraña” o “vestir de forma extravagante”. A las personas que preferían la moda vanguardista y comportamientos que desafiaban las normas sociales de la época se les llamaba “Kabukimono”, y su esencia fue incorporada en el baile. En resumen, el Kabuki de aquella época era la vanguardia absoluta de la moda y la innovación.
¿Dónde bailaba Okuni?
Se dice que Izumo no Okuni presentó sus primeros bailes en el santuario Kitano Tenmangu y en la orilla del río Kamo en Kioto. Hoy en día, cerca del puente Shijo Ohashi en Kioto, se erige la “Estatua de Izumo no Okuni”.
La Estética de los “Onnagata”: Hombres que Trascienden la Feminidad

na0905, CC BY 2.0 <https://creativecommons.org/licenses/by/2.0>, via Wikimedia Commons
A raíz de la popularidad del baile Kabuki, cortesanas y artistas femeninas comenzaron a imitarlo. Sin embargo, el shogunato lo prohibió alegando que alteraba la moral pública. Tras un periodo de Kabuki interpretado por jóvenes (que también fue prohibido), se estableció el estilo actual interpretado únicamente por hombres adultos.
La prohibición de las mujeres dio origen al “Onnagata”, un rol único donde hombres interpretan a mujeres, elevando el Kabuki de un mero espectáculo a un arte refinado. El actor Onnagata no se limita a imitar a una mujer; busca expresar simbólicamente la “feminidad” más allá de la propia mujer a través de la postura, la vocalización y la psicología. Esta “belleza construida” es una de las grandes joyas del Kabuki.
Aragoto vs. Wagoto: La Intensidad de Edo frente a la Elegancia de Kioto

Baron Raimund von Stillfried, Public domain, via Wikimedia Commons
En la era Genroku, el Kabuki evolucionó del baile a la interpretación dramática. Se desarrollaron dos estilos diferenciados: el “Aragoto” en Edo (actual Tokio), caracterizado por una expresión ruda y heroica; y el “Wagoto” en Kamigata (Kioto y Osaka), donde los actores masculinos cautivaban con gestos suaves y femeninos.
El “Aragoto” triunfó en Edo porque era una ciudad nueva, llena de samuráis y trabajadores rudos que buscaban héroes enérgicos y directos. Por el contrario, en la refinada zona de Kioto y Osaka, se preferían las conversaciones sofisticadas y los dramas amorosos complejos, dando lugar al “Wagoto”. Aún hoy, dependiendo de la obra, se puede sentir la diferencia cultural entre estas dos regiones.
Kumadori: El Maquillaje que Revela el Alma del Personaje

Utagawa Kunisada, Public domain, via Wikimedia Commons
Una característica visual clave de los actores de Aragoto es el “Kumadori”. Este maquillaje traza líneas siguiendo los músculos faciales para que las expresiones y el carácter del actor sean visibles incluso desde los asientos más lejanos.
El código de colores es fascinante:
- Rojo (Benikuma): Justicia, juventud y vigor.
- Azul (Aiguma): Villanos, crueldad o fantasmas (la sangre fría).
- Marrón (Chakuma): Demonios o espíritus.
Gracias a este sistema, puedes saber instantáneamente si un personaje es amigo o enemigo con solo mirar su cara. Además, al final de la obra, existe la tradición del “Oshiguma”, donde el actor presiona su cara maquillada sobre una tela para crear una impresión, un recuerdo muy codiciado por los fans.
Momentos Clímax: El Poder del “Mie” y la Pasarela “Hanamichi”
El estilo Aragoto busca impacto visual. Su punto álgido es el “Mie”: el actor se congela en una pose hermosa y dramática, a menudo cruzando los ojos, para captar la atención total del público en un momento crucial de la historia. Es el equivalente a un primer plano cinematográfico.
El “Hanamichi” es una pasarela que atraviesa el patio de butacas hasta el escenario. Al retirarse por aquí, los actores realizan el “Roppo”, una salida exagerada moviendo brazos y piernas dinámicamente. El Hanamichi no es solo un pasillo; al pasar tan cerca del público, rompe la barrera entre la ficción y la realidad, creando una tensión emocionante.
Alta Tecnología del Siglo XVIII: Los Ingeniosos Trucos del Escenario
El escenario de Kabuki es una caja de sorpresas mecánicas inventadas hace siglos. A mediados del siglo XVIII nació el “Mawari-butai” (escenario giratorio) para cambiar de escena rápidamente, una invención japonesa que hoy se usa en teatros de todo el mundo.
Otro elemento clave es el “Seri”, plataformas que suben y bajan del suelo para hacer aparecer o desaparecer actores y decorados de forma mágica. Antiguamente, todo esto se movía gracias a la fuerza humana en el “Naraku” (el sótano del escenario), donde decenas de operarios coordinaban los movimientos a la perfección.
Curiosidad
El espacio bajo el escenario se llama “Naraku”, un término budista que significa “infierno”. Se le llamó así por ser un lugar oscuro y profundo, aunque hoy en día se refiere simplemente al importante espacio técnico bajo las tablas.
La Magia Sonora: Cómo los Tambores Pintan Paisajes
En el Kabuki, el sonido es tan vital como la vista. Los tambores no solo marcan el inicio y el fin, sino que son efectos de sonido sofisticados.
Dependiendo del grosor de las baquetas y la forma de golpear, los tambores pueden imitar el sonido de la lluvia, las olas, la caída silenciosa de la nieve, la aparición inquietante de un fantasma o incluso el aullido del viento. Son, verdaderamente, los magos del sonido que ambientan la escena.
Ukiyo-e y “Merchandising”: El Fenómeno Fan en la Era Edo y Dónde Aprender Más

Sharaku, Public domain, via Wikimedia Commons
El origen del fenómeno fan moderno está en el Kabuki de Edo. Como no había fotografía, la gente compraba Ukiyo-e (grabados en madera) para recordar las obras. Estos retratos de actores funcionaban como pósteres o revistas de moda, y se vendían como pan caliente.
Artistas como Sharaku o Toyokuni inmortalizaban a los actores y sus vestuarios. De hecho, los estampados que los actores llevaban en escena (como los cuadros Ichimatsu) se ponían de moda inmediatamente entre la gente común gracias a estos grabados, demostrando que el Kabuki era el mayor “influencer” de la época.
¿Por qué los grabados son verticales?
La mayoría de los retratos de actores son verticales para poder pegarlos fácilmente en los pilares o paredes de las casas japonesas. Eran asequibles para el pueblo llano (equivalente a unos 5-10 euros actuales), permitiendo que cualquiera pudiera tener una imagen de su ídolo.
Visita obligada: Museo Conmemorativo de las Artes Escénicas Tsubouchi (Universidad de Waseda)
Es el único museo de Japón especializado en teatro. Su colección de materiales de Kabuki y Ukiyo-e es de clase mundial.
Gastronomía Teatral: El Bento Makunouchi y Delicias de Kabukiza
Una función de Kabuki suele durar entre 4 y 5 horas, dividida en varios actos. Hay sesiones de mañana y de tarde. Obras épicas como “Chushingura” pueden durar todo el día.
El Bento Makunouchi
Dado que las obras son largas, hay descansos llamados “Makuai”. Originalmente, el “Bento Makunouchi” (literalmente “bento entre cortinas”) se creó para comerse rápida y fácilmente durante estos intermedios. Se compone de arroz blanco y pequeñas porciones de acompañamientos variados.
Gourmet exclusivo del teatro
En el Kabukiza de Tokio, no te pierdas el “Medetai-yaki” (3ª planta), un dulce con forma de pez relleno de pasta de judía roja y mochi (blanco y rojo) de la suerte. Hay gente que va solo por comerlo.
Además, justo al lado del Kabukiza, la tienda especializada “Platinumya” (Shirokane-ya) vende Inari Sushi (sushi en saquito de tofu frito) de un bocado. Sus “Yaki-inari” asados son famosos como regalo para los actores en los camerinos. Son perfectos para comer sin mancharse durante los breves descansos.
Dónde Ver Kabuki en 2026 y Cómo Elegir el Mejor Asiento
Los principales teatros son el Kabukiza en Tokio (Ginza), el Shochikuza en Osaka, el Minamiza en Kioto y el Hakataza en Fukuoka. Para el turista, el Kabukiza de Tokio es el más accesible y con programación constante.
Estrategia para Elegir Asiento en el Kabukiza
Las entradas no son baratas, así que aquí tienes una guía rápida para no fallar:
Para sentir el aliento de los actores: Planta 1 (Sajiki y 1ª Clase)
Si el presupuesto lo permite, la primera planta es insuperable. Especialmente cerca del Hanamichi, podrás oír el roce de los kimonos y oler el perfume de los actores. Para una experiencia VIP, elige los “Asientos Sajiki” (palcos laterales) que tienen mesa privada para comer tu bento cómodamente.
El punto estratégico: “Shichisan”
En el Hanamichi, hay un punto llamado “Shichisan” (siete décimas partes desde el escenario). Allí los actores se detienen para hacer sus poses “Mie”. Si consigues un asiento en el lado izquierdo de la planta 1 con buena vista a este punto, disfrutarás del Kabuki al 120%.
Visión panorámica: Planta 2 y 3
Si prefieres ver la escenografía completa y entender la belleza geométrica del baile, la parte frontal de la 2ª planta es ideal. Para presupuestos ajustados, la primera fila de la 3ª planta es el secreto de los expertos: se ve todo el escenario y la maquinaria perfectamente.
La opción inteligente para turistas: “Hitomakumiseki” (Un solo acto)
¿No tienes 4 horas? El “Hitomakumiseki” te permite comprar entrada solo para un acto de la obra. Es barato (aprox. 1.000 – 2.000 yenes) y rápido.
⚠️ Importante para 2026: Antiguamente se hacía cola el mismo día, pero ahora el sistema es casi totalmente mediante reserva online previa. Puedes reservar desde tu smartphone y asegurar tu sitio. Es la mejor forma de incluir una pincelada de cultura en tu visita a Ginza.
Kit de Supervivencia para el Kabuki
No olvides tus binoculares o anteojos de ópera. Si estás en la 2ª o 3ª planta, son imprescindibles para ver las expresiones faciales y los detalles del maquillaje. Aunque el teatro alquila equipos modernos, llevar los tuyos es un gesto de experto.


コメント